
"Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella."
Jesús a Pedro
Soy un perro apasionado por el tema de la iglesia. Qué es, cuál es su misión, cómo se vive (hace, juega o demás...) Y quizá ese es precisamente el primer problema: Me enfoco demasiado en "cómo hace iglesia" o "cómo debe ser la iglesia" y me olvido de lo principal... Yo soy la iglesia (como diría hace tiempo
Fausto).
La primera referencia que encuentro a la iglesia es en estas palabras de Jesús a Pedro: edificaré mi iglesia.
Nos concentramos tanto en los "cómos y los porqués" que se nos olvida que Jesús es el quién:
Él edifica su iglesia. No nosotros con nuestras denominaciones, nodenominaciones, emergentes, orgánicas u otros apelativos.
Jesús edifica la iglesia. No nosotros con nuestros deseos, intenciones, sermones y oraciones.
Jesús edifica su iglesia, nosotros somos barro en sus manos que somos edificados sobre la roca firme.
Jesús edifica su iglesia, él se entregó por ella para presentarsela a sí mismo, pura, santa y sin mancha.
Pero entonces, ¿Qué debo hacer yo? ¿Cómo colaboro en este maravilloso proyecto que es la iglesia (de la cual soy parte)?
Cuando reconocemos quién es Jesús, comenzamos a ser iglesia, cuando reconocemos quién es Jesús reconocemos quienes somos nosotros, y nos abandonamos en sus manos para ser
la iglesia que él soñó.
"¿Por qué hay muchos que cuando hablan de la iglesia, lo hacen como si se refirieran a una realidad a la que no pertenecen? ¿No se identifican con ella? A esos que se definen como creyentes deben entender que hay que ser Iglesia para hablar de la Iglesia"
por Miguel Quintero