
Regrese del campamento en donde la pasé realmente bien, tuve oportunidad de compartir con
jóvenes de las iglesias bautristes de
la conven, de reencontrarme con amigos que hacia tiempo no veía, de aprender de otros y cargar pilas admirando la naturaleza de la que Dios nos rodea...
En el campamento descubrí también que no era el único que llevaba un "
tema peliagudo"... lo que es más; los temas fueron sugeridos porque algunas personas ya estaban cansados de que se "
hablara tanto de la gracia" (Wow!!! O.o). a los jóvenes de nuestras iglesias.
Quisiera entender su particular punto de vista:
Hablar de la gracia es peligroso porque mucha gente tomará estas palabras y las estirará de tal manera que le permitan vivir como lo ha hecho siempre sin hacer una diferencia entre el que es cristiano y el que no lo es (últimamente ha sucedido en nuestra ciudad que muchos se identifican como “cristianos” y siguen viviendo como si no lo fueran).
Hablar de la gracia es peligroso, muchos creyentes creerán que es una autorización para hacer o dejar de hacer… relajando su testimonio.
Hablar de la gracia es peligroso porque la gracia ha sido un mensaje tan mal interpretado que ha dado lugar a sectas “de gracia” donde el pecado es solo “un error” y el infierno no existe (
Creciendo en Gracia de
José Luis de Jesús Miranda).
Sin embargo, siempre, absolutamente siempre será más peligroso no hablar de la gracia… porque nos arriesgamos a no presentar claramente el evangelio, nos arriesgamos a olvidar lo que Jesús ha hecho por nosotros, nos arriesgamos a confiar solamente en lo que nosotros podemos hacer…
Las iglesias en Galacia se habían estado alejando del mensaje de fe que predicamos, el mensaje de gracia y amor, entonces Dios inspira a Pablo para escribirles… y la carta comienza con palabras cuidadosamente escogidas, palabras que en una sola frase nos recuerdan el evangelio:
Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos.
El mensaje del evangelio expresado en una sola frase, un solo mensaje, no hay otro, y antes de decirlo el apóstol inspirado por Dios se los recuerda.
¡Cuántas personas cansadas de la mala interpretación de la gracia comienzan a sujetarse al legalismo! ¡Cuántas personas cansadas de la mala interpretación de la libertad en Cristo prefieren someterse como esclavos a la ley!¡Cuántas personas se alejan de "aquél que nos llamó por la gracia de Cristo".
Quién vive la gracia de Dios, sabe que no es una persona sin señorío, es un hijo de aquél que nos llamó por la gracia de Cristo.
Quién vive la gracia de Dios no es alguien que corre por donde quiere o se le da la gana sino uno que corre para llegar a aquel que nos llamó.
¡No puede haber otro evangelio! ( de hecho si el mensaje del evangelio cambia deja de ser una "buena nueva", una buena noticia, para convertirse en un chismarajo al que cualquiera puede añadir lo que quiera).
"Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo..."
Pablo a los Gálatas.
