Hay una palabra a la que le he dado
vueltas por algún tiempo.
Como respondí a Carlos González hace algunas semanas: "Existen palabras que muchos creyentes tememos, algunas de esas palabras son: Tolerancia, aceptación, diversidad… Dichas palabras (junto a muchas otras) son evitadas muchas veces por los creyentes porque implican “salirse de la norma” y a muchos de nosotros como buenos religiosos nos gustan los
cuadros blancos y negros, las cuentas claras y el chocolate espeso”.
Nos erigimos orgullosos de nuestras diferencias “denominacionales” y sostenemos que todas las divisiones creadas son “la voluntad de Dios” para “preservar la pureza de la doctrina” en su iglesia (¿cuál?), Olvidando que aunque los primeros creyentes se comportaban igual que nosotros (la división es algo que se nos da de manera natural desde la caída del hombre) fueron guiados por el Espíritu a buscar la unidad en la diversidad... Siendo Inclusivos.
Gracias a Dios no fui yo quien escribió el libro de los Hechos; El pasaje que narra el concilio de Jerusalén hubiera lucido muy diferente si yo hubiera metido la mano (o la pata). Gracias a Dios Lucas fue muy cuidadoso al llamar a esos "fariseos legalistas" (como yo les llamaría), "fariseos que habían creído"...
Fariseos que... ¡Habían creído! Lucas les llama hermanos nuestros, creyentes con una conducta taaan nociva para una iglesia que predica la gracia que nosotros "defensores de la gracia" habríamos expulsado de nuestras reuniones... y Lucas, inspirado por Dios les llama creyentes, ¡Eso es inclusividad!
Tiempo después Pablo escribía a la iglesia en Roma: "Recibid... porque Dios le ha recibido; no menosprecien y/o juzguen; Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos... Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación".
Inclusividad, es aceptar, recibir, amar a
mi hermano que piensa (y/o actua o viste o se ve) diferente de mi, contribuyendo a la paz y a la mutua edificación.