lunes, 14 de abril de 2008

En la barca...


Los discípulos lo despertaron y le gritaron: Maestro, ¿no te importa que nos estemos hundiendo?
Del Evangelio de Marcos (Biblia en Lenguaje Sencillo)

¡Que tipos tan más faltos de fe! Declaramos la mayoría de los cristianos cuando leemos estas líneas. Si Jesús había dicho que pasarían al otro lado lo harían... ¡Cuanto escándalo por un poco de agua en la barca!

Jesús habia dicho pasemos al otro lado... eso debería bastar a sus discípulos para saberse a salvo aún en medio de la tormenta, sin embargo cuando el agua comienza a entrar a la barca la poca fe de los discípulos se hace nada.

Jesús esta con ellos y tiene una tarea que hacer al otro lado de ese mar de adversidad. ¿Por qué temer? Que actitud tan diferente en medio de la tormenta: unos gritando desesperados, otro descansando sobre una almohada.

Sin embargo en la barca de nuestra vida esta Jesús y en medio del mar de adversidad del mundo muchas veces gritamos como los discípulos: ¿No tienes cuidado? ¿No te importamos? ¿No nos amas?

Una simple ola de enfermedad, un viento de necesidad, un par de remolinos de ataques y lloriqueamos a grito abierto.

Cuántas oraciones vienen no de la fe, sino de de la falta de la misma.

¿Sabes quien va en tu barca?


Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

6 comentarios:

Gusmar Sosa dijo...

Ey brother, por aquí Gusmar Sosa auyando desde Venezuela. Excelente post, es cierto a veces no oramos con fe, sino que lamentamos con dudas. Acabo de linkearte en mi blogs, puedes verlo en www.gusmarcarleixsosa.blogspot.com Saludos, estamos en contacto.

Isa dijo...

Muy buen post.Primeramente me llamó la atención el nombre: "la guarida del perro", en segundo lugar la descripción del porqué:¡buenísimo!.
Trataré de leerte.
Saludos.

MonjaGuerrillera dijo...

Pastor, ¿por qué toda narrativa evangélica tiene que ser una analogía simétrica de nuestra vida única y particular o una aplicación normativa de lo que ocurre en la narración?

¿Vivo dentro de una alegoría permanente y mis circunstancias son equivalentes a las narrativas, y están bajo la literal moraleja permanente?

Gritaría y grito como gritó Jesús ante la desesperación de la muerte de su amigo, ese Jesús de la barca que se "olvidó" en tal momento de las narrativas homiléticas deuteronómicas oídas en la sinagoga.

El Perro dijo...

Bendiciones Gusmar!
Estaremos en contacto.

Isa: He dado una vueltecita por tu manantial de aguas, tu actitud es realmente refrescante.

Teologa,¡Soy culpable! No puedo evitar leer el evangelio sin buscar una analogía-alegoría para la vida única y particular que el Señor nos ha dado(años de formación bautriste) Mi única defensa es que no lo hago para señalar un estandar para los demás, sino como un autodescubrimiento que comparto...

Tu respuesta ante la circunstancia (gritar, como Jesús gritó -aunque no recuerdo cuando-) es el resultado de tu propio aprendizaje y experiencia, gracias por compartirlo con nosotros.

MonjaGuerrillera dijo...

Bueno... tanto como "culpable"... no sé, pastor.

Aquí hay un registro narrativo de la propia experiencia de Jesús, el de la barca, gritó de dolor y rabia:

Juan 11: 35 (Edakrusen = Violento bufido, drakuo, saltar una lágrima sola, violenta)
No "suspiró" ni "lagrimeó" como el Robert Powell de Zefirelli.

Y acá también, rogando -ya no en aoristo indicativo activo- con grandes clamores y gritos:

Hebreos 5:7 ("Hiketeria" y "Krauge") Gritos y llantos suplicantes por temor, una y otra vez

Lástima grandísima que no tenemos otros registros, no debe de haber sido la única vez. ¿Cómo se habrá hecho experimentado en quebrantos, si no?

Para que no haya "dueños de misterios", lo doy a publicar junto con mucha gente. Gracias por el espacio.

Un beso.

Anónimo dijo...

A mi me llena de confianza saber que a pesar de lo que yo haga o no haga... Jes�s siempre viene a mi encuentro! por su gran amor.
Esta a mi lado y me consuela, es capaz de caminar en el agua e ir a donde sea necesario para ir a mi encuentro, calma la tormenta, me levanta de entre los muertos y se conmueve, no me juzga y me deja ir sin ser apedreada, deja todo y va por mi, me carga, me hace una gran fiesta por que me ha recuperado... y apesar de mis lloriqueos �l me consuela entre sus brazos.
Ovejita