Mostrando las entradas con la etiqueta testimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta testimonio. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de agosto de 2010

110- testimonio...


"Cuando no había Nuevo Testamento no había alternativa: no quedaba otra que contarle a la otra persona, (y al mundo entero,) cómo Dios había actuado en mi vida. (Mi testimonio.) El crecimiento de la iglesia fue explosivo... Una vez que se escogieron los libros y se les dio el título de inerrantes, supongo que las iglesias exhalaron un aire de alivio. Es mucho más fácil buscar la voluntad de Dios SOLO en esos libros, que tener que estar constantemente, en todo lo que hacemos, meditando sobre si esto es lo que Dios quiere. Nuestro esfuerzo entonces pasó de VIVIR en sus pasos, a crear reglas de estudio, analizar los textos inerrantes, construir toda una religión basada en libros. Hasta el punto en que hoy, en nuestra religión, vamos los domingos a oír a un predicador leer y comentar sobre esos libros. Cuestionar hoy los libros es sinónimo de cuestionar a Dios mismo."
"Habla tú con nosotros y escucharemos; pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramos... Y el pueblo se mantuvo alejado"
del libro de Éxodo
180x6: Día a día en el Camino.

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El poder del evangelio...


Pablo dijo: Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación... ¿Dónde ha quedado el poder del evangelio?

Pedro comparte a una multitud y se convierten cinco mil; el pastor le predica a veinte y ninguno hace decisión; Felipe le predica a un funcionario en el camino y horas más tarde le bautiza, tu compartes la palabra en el camino de Cd. Juárez a Chihuahua y tu compañero se cambia de asiento; Para escuchar a Pablo, una casa se llena de tal forma que hasta en las ventanas hay gente sentada, mientras que nuestro edificio tiene lugares vacíos...

¿Qué es lo que le pasa al evangelio? -Te preguntas- ... Al evangelio no le ha pasado nada: ¡No ha cambiado! Los que hemos cambiado somos los evangelizadores.

Recuerdas la ocasión más reciente en la que compartiste el evangelio...
¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Qué resultados obtuviste?

Todos damos por sentado que la tarea de cada cristiano es compartir el evangelio. Debe de serlo: "compartir la fe" es una de las primeras lecciones que reciben los nuevos creyentes, memorizamos versículos que nos hablan de esta tarea como Mateo 28:19 o Hechos 1:8, tenemos un ministerio que se dedica a promover entre la iglesia dicha labor... pero, ¿Sabes lo que significa compartir el evangelio?

Compartir el evangelio es decir las "buenas nuevas" dirán los cristianos de más tiempo; compartir el evangelio es hablar de la palabra de Dios, dirán otros; compartir del evangelio es hablarle de Jesús a la gente dirán los terceros... Palabras, subjetividad... conceptos que nos dan vuelta en la cabeza, pero nunca bajan a nuestra boca, o a nuestro corazón.

Compartir el evangelio es vivir una vida transformada, una vida que muestre el amor que nos tenemos unos a otros; es repartir "nuestros bienes" según la necesidad de cada uno; es comer juntos con alegría y sencillez de corazón; es alabar a Dios y tener favor con todo el pueblo...

¿Dónde ha quedado el poder del Evangelio? Quiza esta guardado en nuestros bolsillos... mientras seguimos hablando de lo que significa la salvación, la justificación, la santificación... el evangelio.

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Para resucitar... ¡Tienes que estar muerto!


Hace algún tiempo leí Betania de Frank Viola y hace un mes que en la iglesia comenzamos a meditar en la figura de dicho pueblo.

Entre las cosas que compartimos el domingo pasado hubo algo que me tocó... me tocó porque me vi reflejado en muchos sentidos. Hacía un par de semanas había estado en una charla entre amigos y comentaba como había comenzado a ver el mover de Dios precisamente ahora que había hecho una pausa...

Por algún tiempo he estado presentando "mis planes" a Dios esperando que Él los bendiga sin ver fruto alguno, hasta que, cansado de "manotazos inútiles" decidí descansar en el Señor... fue entonces que comence a disfrutar de su hacer.

Cuando Jesús fue informado de que su amigo Lázaro estaba enfermo, no se apresuró a ir a su lado, el plan era no sanarlo, sino resucitarle para la gloria de Dios. Hubo algunos que se quejaron amargamente: "¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?" Pero el plan de Dios no es "recomponernos" o "aliviarnos"... ¡El plan de Dios es darnos vida!

Jesús dijo: Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia... Pero para disfrutar de esa vida debemos morir. Eso es lo que representa el bautismo. Ese era el llamamiento que los apóstoles hacían...

La vida que Jesucristo ofrece no es solo un alivio a nuestra vida enferma de pecado, sino una vida nueva.

"Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá".
Jesús a Marta, según Juan.


Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

martes, 12 de mayo de 2009

Morada de Dios


"...en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu".
Pablo a los Efesios

A veces, cuando nos presentamos y damos nuestro domicilio a una persona, acá en mi "rancho bonito" agregamos unas palabras: “Allí tiene usted su humilde casa”... Estas palabras podrían ser empleadas por Dios para con nosotros; Él podría decir "vivo en Miguel Quintero... allí tiene usted su humilde casa, cuando quiera venir será bien recibido"; pero ...

¿Qué sucede si alguna persona viene a nosotros en busca de Dios?

Una vez, cuando trabajé en una Unidad de apoyo para niños, me citaron a un "centro de apoyo" para una capacitación; me dieron la dirección y me "orientaron" como llegar pues era la primera vez que iba ahí. Cuando llegué al lugar que indicaba la dirección me encontré con un edificio ruinoso y con las ventanas tapiadas, no lo podía creer me detuve un momento a considerar cual había sido mi error, miraba la dirección repasaba las indicaciones hasta que de un costado de ese edificio salió una compañera, pásale es por acá –me dijo- la oficina solo es la esquina del edificio.

Exactamente lo anterior es lo que pasa (en muchas ocasiones) cuando la gente viene a nosotros en busca de Dios, "solo los domingos son del Señor" –decimos en el mejor de los casos- o bien nuestra misma "apariencia" y manera de ser no reflejan que Dios vive en nosotros.

Pablo recuerda a los creyentes en Efeso en donde están ahora, después de haber sido perdonados, redimidos, adoptados... ¡Ahora estamos sentados juntamente con Cristo!

Somos conciudadanos de los santos, somos miembros de la familia de Dios, somos un templo santo en el Señor edificado en el fundamento de los apóstoles y los profetas...

¡Somos morada de Dios en el Espíritu!

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

miércoles, 6 de mayo de 2009

¿Cuándo podemos ser una iglesia?


Hace unos cuantos días hablaba sobre la necesidad de ser flexibles en nuestra manera de "hacer (o ser) iglesia" hoy me he encontrado con estas líneas en el blog de Guy Muse que me han hecho, llorar, orar y reflexionar:

"Mónica preguntó así que ¿Cuándo podemos ser una iglesia? ¡Hace mucho que ustedes son Iglesia! (respondió Guy) ...Nunca se les dijo que los cristianos solo se reunen los domingos por la mañana; tampoco les dijeron que una iglesia de menos de un año no puede iniciar una o dos iglesias más; jamás les dijeron que necesitaban más, que el Espiritu Santo y la Palabra de Dios para sembrar y dirigir tres nuevas iglesias..."

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

domingo, 5 de abril de 2009

¿Cómo se sostiene una iglesia? III


"...Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres..."
Pablo a los Filipenses

Que su amabilidad sea evidente a todos” El apóstol recuerda a los Filipenses la importancia de guardar un buen testimonio para con los de fuera a través de estas sencillas palabras. Nuestro testimonio es clave para el sostenimiento de la iglesia pues lo que la gente vea en nuestras vidas será lo que vean del evangelio.

Jesús dijo: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Nuestro testimonio no puede ni debe basarse solamente en palabras, tiene que respaldarse a través de una vida que agrade al Señor.

Moody decía: “Las personas que no leerán el evangelio, lo verán a través de nosotros”. Es decir nosotros somos versiones vivientes de las buenas noticias que Dios tiene que darle al mundo.

Por lo anterior no es de extrañarse que la idea del testimonio vaya unida a la del regocijarnos: Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! -sigue Pablo.

Debemos de mostrar con nuestra vida al mundo el gozo de vivir en y para el Señor.

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.