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martes, 3 de mayo de 2011

letras


"...por mucho tiempo medí y cuidé mis letras pero hoy decido dejarlas volar, cuando las letras son libres no solo le hablan a los demás sino a uno mismo..."

Licensed by Copycristian por @Estaperron "Me hiciste conocer el Camino de vida, me alegro en tu presencia"

jueves, 21 de enero de 2010

Lobo


En mi casa tengo un lobo
que no es ni un poco feroz
pero asusta a los vecinos
con su poderosa voz.

Nadie se atreve a timbrar
porque salta del portón
sacando fieros colmillos
mostrando su vozarrón

He puesto un cartel muy grande
de "cuidado con el perro"
porque te puede comer
si no la mano, ¡tres dedos!

Su piel es negra y brillante
su nariz, blanda y mojada
tiene una cola grandota
y las orejas paradas.

Si es que te haces su amigo
es manso como un cordero:
nada tiene de lobuno
todo tiene de borrego.
...
Y no parece más lobo
sino el más tierno cordero
.
es un lindo cariñoso
y por eso yo lo quiero.

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero

domingo, 25 de octubre de 2009

Y sigue la mata dando...


Gabriela (autora de ese blog que ella misma, solicitó no enlazar, ni citar) Se ha tomado el tiempo para responder en su blog (que solicitó no enlazar ni citar) a mis post anteriores: Update: ¿Qué *** es la "sana doctrina"? y La viga en el ojo...

Para ser una teologa que considera a su servidor alguien a quien le resultan inintelegibles sus explicaciones y que reacciona antes que pensar (soy culpable), se toma demasiadas molestias.

Puesto que mis "incriminaciones" (¿Me he hecho vuestro enemigo por deciros la verdad?) "no tienen más valor que el ..." ups! (Creo que ya le estoy citando y Gabriela no desea que lo haga) bien, puesto que mis señalamientos no tienen valor para ella, no entiendo el porque dedicarme tantas letras juntas.

Gabriela: Nunca fue mi intención fiscalizarte, de hecho como señalas, soy el primero en cuestionarme antes de cuestionar a otros. Como bien dices, no soy pastor, pero difiero en tu opinión: No juego a serlo, intento ser un discípulo, un hermano, un perro seguidor del Buen Pastor.

Soy un aprendiz que efectivamente hace "exégesis dudosas" -perdón pero para efecto de este post me es imposible no citarte- que llama al pan, pan y al vino vino... y sin embargo en ocasiones se toma la licencia de usar las escrituras campechanamente y alegorizando con "demasiada libertad", sin embargo en mi defensa debo decir que no busco que "se me sometan otras personas" (como señalas) al contrario, mis pecados son todos míos y si entre líneas alguién resulta edificado (a pesar de mí) la gloria es de Dios.

Aclaras ser una entre otras personas que "hace mas de 20 años se mantienen coherentes quebrando estructuras del grupo" como si fuera trascendente o tuviera mérito tanto tiempo y tanta soledad.

Por lo demás tienes razón en algo: creo en respetar las ideas o acciones de los demás, aún si son contrarias a las mías, es un principio de libertad espiritual y de conciencia que sostengo, aún si te suena "poco intelectual":

"...el conocimiento envanece, pero el amor edifica..." Ups! ¿Vuelvo a usar estos textos a la ligera según tu?

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

lunes, 5 de octubre de 2009

Owiruame... un cuento que no he podido concluir (debut y despedida).


Despierto igual que otras veces, con el sobresalto de quien conoce como terminarán sus días. Es el mismo sueño de ayer, de cada noche, de toda la vida: Sentado a los pies de mi abuelo escucho la historia de su vida, que es la vida de mi padre, que será la mía.

El destino es la ley de la vida escrita en piedra -dice el abuelo en mi sueño. Me resisto a creerlo.

El sol entra por las rendijas llenando lentamente con su luz el vacío del jacal. La misma luz de ayer, de cada día, de toda la vida. Mas allá de las peñas por las que el sol asoma me espera una vida distinta. El destino no esta escrito en piedra abuelo, el destino se escribe día a día en la tierra del camino.

Me alejo de la ranchería que me vio nacer; primero lentamente, después corriendo por las lomas húmedas del rocío de la mañana. Me detengo hasta llegar al llano, huele a yerbanís; me despido del perfil de los silenciosos pinos y encinos que se encuentran tras de mi, a lo lejos.

Recuerdo la voz de mi madre: “Tu abuelo tiene razón, el destino es la ley de la vida escrita en piedra”; No -respondo al recuerdo. El destino no esta escrito en piedra madre, el destino se escribe día a día en la tierra del camino.

Mi compañero de viaje es un alegre arroyo que me habla entre las caídas de agua. Quiero ser río para llegar al mar -me dice. De cuando en cuando me acerco a él para saciar mi sed.

Sigo caminando, el sol, primero de frente, ahora esta sobre mi cabeza. Gruesas gotas de sudor caen sobre mis ojos nublando mi vista, mientras me acerco a las peñas, esas inmensas rocas a las que llamamos “los Owiruames”. El viaje a penas comienza...

Licensed by Copycristian por Miguel Quintero Jr.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Bagdad en play station



A mi hijo le gustan las películas de acción,
las guerras entre los malos y los buenos, todavía peores.
Patadas, armas letales, balazos, persecuciones,
donde todos ambicionan la supremacía de ser temidos.

Le aburren los dramas donde nunca pasa nada.
Dos personas que toman café o vino y hablan, se aman en alcobas,
desayunan, fuman y hablan y se rompen el corazón.
Mi hijo se burla de esas películas sin helicópteros, bombas ni tanques blindados.

Admira a los héroes que luchan por La Nación, La Ideología, La Religión,
(la rapiña posee discursos edulcorados) contra El Tirano,
Big Brother, el Señor Presidente, y sus proles:
los negros, los indios, los infieles, los pobres, los disidentes.
(Mi hijo quiere ser un héroe; ignora que él también es un extra)

Los vencedores se apropian de las tierras, las minas, el petróleo, la mano de obra.
Cambian la lengua, la moneda, las costumbres, la fe.
El imperio educa en La Democracia y La Libertad, e impone Mc Donald´s y Coca cola.

El mundo libre es un mercado. En sus pasillos, mueve Charlot su bigote, Marilyn se suicida y Lennon canta Imagine.

Mi hijo juega play station, el juego favorito de los políticos imperiales.
No pierden el tiempo como yo, leyendo poesía o escuchando música que nunca pasan en MTV ni gana Grammys.

¿Miras ese objetivo marcado con una cruz?, me pregunta mi hijo,
es una aldea llamada Iraq. Ahí vive un tirano.
Me ordena que tome el control y dispare. (El juego se mueve
con el mismo instinto que la fiera naturaleza).

Yo destruiré con misiles, me asegura, la ciudad de Bagdad.
Detengo su mano. ¿Te acuerdas de Bagdad, hijo?
Es la ciudad que sobrevolamos en una alfombra mágica junto con Aladino;
en esa fantasía, tu hermana más pequeña era Yazmín.
En Bagdad, Sherezada contaba al rey los cuentos de Las mil y una noche.
En sus tabernas escribió Khayyam los Rubaiyyat que me conmueven.
Cerca de ahí, entre el Tigris y el Eúfrates, creó Yahvé el paraíso.

No te procupes, viejo, dice mi hijo, los cuentos no existen en realidad.
Y él también aprieta el botón.


(Leído por Miguel Quintero en La Gota)